sábado, 6 de mayo de 2017

II RunelaTrail

II RunelaTrail - RT70 (crónica)
Pedrosa de Valdeporres (06/05/2017)

Segunda carrera del año tras la Subida a Estibaliz y que mejor para ir cogiendo ritmo que 71 kilómetros por el monte con 3.700 metros de desnivel positivo :-D

Estoy hablando de la RunelaTrail, carrera celebrada en Pedrosa de Valdeporres (y alrededores), un bonito pueblo de Burgos, que este año cumple dos añitos (la carrera, no el pueblo) y que los celebra cambiando ostensiblemente su recorrido.
Esta carrera ya la conozco del año pasado gracias a Roberto ;-) y pese al mal tiempo que nos hizo, con odisea entre las nieves incluida, la sensación con la que salí es que fue una carrera muy rápida y corrible. De hecho, bajé de las 10 horas, que para ser 70 kilómetros y a finales de abril, es decir, aún no muy rodado, es ir bastante rápido para mis piernas. Pero parece que el año pasado nos dejamos sin ver algún paraje que este año la organización quiere que veamos. Esto se traduce en 1 kilometrillo más de distancia y, sobre todo, 700 metros más de desnivel positivo.

El recorrido ha cambiado bastante y, aunque hay muchos puntos por los que también se pasaba el año pasado, la forma de llegar ha cambiado. Así sobre el perfil, se ha metido algo más de desnivel antes de llegar al Cotero y en la segunda parte, en vez de las tres cimas casi iguales que había en la anterior edición, ahora hay cuatro (importantes) y repartidas un poco más irregularmente. Bueno, resumiendo, que esto es casi como una carrera nueva, así que del recorrido mejor ir hablando sobre la marcha :-D


Mi compañero de viaje para esta edición, y ha falta de Hidal, que iba a venir a hacer la carrera de 30 kilómetros que también se oferta y que al final no va a poder hacer debido a su maltrecha rodilla (¡¡a recuperarse Hidal!!), es Edu, un compañero del curro que se estrena en esto de hacer carreras de larga distancia por el monte. El plan es parecido al del año pasado, salir de Vitoria el viernes a la tarde directos a Pedrosa de Valdeporres donde recogeremos el dorsal, asistiremos al briefing o charla informativa para que nos entendamos y luego iremos al hotel rural donde hemos cogido habitación, de nuevo el Hotel La Pradera en Quintanaentello :-D

Antes de continuar con nuestro viaje, voy a hacer una pequeña reseña genealógica, y es que la genealogía, para el que no lo sepa, es otra de mis grandes aficiones, quizás amplificada este último año por mi instinto paternal jaja El caso es que parte de mis ascendientes son del norte de Burgos y, más en concreto, de esta zona, donde destaca el linaje de los Porres (o Porras), linaje que claramente proviene de este valle, el valle de Valdeporres. Y sobre este linaje, originaria su rama principal de Virtus, al lado de Quintanaentello donde nos alojamos, y Cidad, por donde pasamos durante la carrera habla un libro escrito por una amigo genealogista que quiero aprovechar para recomendar a todos aquellos aficionados a esto y habitantes de esta zona en general, que igual encuentran un ascendiente que les sorprende jaja

Los Porras
Tras este pequeño paréntesis, seguimos donde nos habíamos quedado, Edu y yo saliendo de Vitoria rumbo a Pedrosa. Recojo a Edu sobre las 17:30 y salimos de Vitoria con el cielo nublado, pero ni imaginarnos la que se nos venía encima... Ya metidos en la Álava profunda, por carreteras secundarias de estas de doble sentido y bien de curvas, empieza a caer una tromba de agua que parece el diluvio universal. Esta carrera parece que está abonada a las climatologías extremas, el año pasado ventisca de nieve durante la carrera y este tromba de agua antes de empezar :-D El viaje acaba siendo la mar ;-) de entretenido entre la tromba que dura casi una hora y que casi nos perdemos, pero acabamos llegando en hora a Pedrosa, donde no llueve, para recoger el dorsal.

Por allí nos encontramos a Roberto, todo liado en labores de organización, a Txetxu, que este año no corre porque, como Hidal, tiene la rodilla en reparación, Axier, top10 de la pasada edición,  y a otra gente que conozco solo de vista :-D Así que nada, ya con el dorsal y bolsa de corredor en mano, muy completa por cierto y que dejamos en el coche, nos vamos a la reunión informativa presentada, como el año que pasado, por Depa. Ahí nos presentan el recorrido y a varios participantes de los favoritos, entre los que está el hermano trailero de Indiana Jones, es decir, Dakota Jones, un corredor de talla internacional que está apuntado a la carrera de 30, aunque ya habla de venir a probarse más que a competir. También se comenta que, pese al tormentón de la tarde, no se espera mucho barro, ya que el terreno estaba bastante seco y seguramente haya absorbido la mayor parte del agua. Lo que si se espera es a nuestro amigo Lorenzo, así que a hidratarse bien, antes y durante la carrera. Y con estas que nos vamos hacia el hotel, donde toca cenar, preparar la mochila y a dormir...

...y tras 6 horitas de sueño ya estamos Edu y yo arriba listos para dar una vuelta por el monte. Yo este año no puedo decir si ha llovido o no durante la noche, ya que caí como un tronco según me metí en la cama (¿será el sueño acumulado? creo que Alize y Eider tienen algo que decir al respecto jaja), pero ahora mismo el cielo parece que está despejado (aún no ha amanecido del todo) y no parece que haya llovido. Así que nos vestimos, cogemos nuestros enseres y, como ya dejamos todo preparado y pagado antes de acostarnos, en 20' ya estamos saliendo de Quintanaentello rumbo a Pedrosa de Valdeporres.

En menos de 15' minutos estamos en la entrada de Pedrosa, donde hay señalizaciones del parking, pero yo, muy listo, tiro hacia delante dirección la recta de salida y meta, donde aparcamos el año pasado, dispuesto a aparcar ahí. Pero, ¡sorpresa!, la recta esta vallada y cerrada al tráfico :_( No pasa nada, porque en frente del bar justo al comienzo de la recta hay un hueco libre, es lo que tiene empezar 2 horas antes que la carrera de 30 kilómetros, y que como para la de 70 km corremos menos gente, ya de paso nos evitamos las aglomeraciones jeje

Aún quedan veinte minutos para la salida, pero a parte de los organizadores ultimando detalles, ya hay bastantes corredores y familiares por ahí rondando. Nosotros vamos directos a la zona de consigna a dejar las mochilas y tras comer y beber algo, que nunca viene mal, salimos para la salida. Este año, aunque hace algo de fresco, se puede aguantar sin el cortavientos. Tanto Edu como yo hemos salido con térmica, buff (para el cuello) y guantes. Sin embargo, antes de salir, a mi los guantes ya me sobran. Parece que nos va a salir un buen día... En la recta de salida está Sergio animando, que nos saca una fotico y nos da ánimos, ¡no queda ya nada para empezar! Y tras una cuenta atrás, salimos toda la tropa entre música y fuegos artificiales :-D

Con Edu listos para salir
(fot. by Txetxu)
Estos primeros kilómetros son una mezcla de asfalto, parcelaria y sendero. Salimos de Pedrosa por asfalto, cogemos algo de parcelaria y sendero hasta Cidad, donde de nuevo toca algo de asfalto y, a partir de Cidad, ya empieza a ser todo en su mayoría sendero. Por cierto que en Cidad pasamos por delante de la Torre de los Porres, donde residía la rama principal del linaje de los Porres que comentaba al principio.

He salido despacito ya que, repito de nuevo :-D mi preparación, biberones a parte, ha sido casi nula, pero bueno, sin prisa pero sin pausa, intentando trotar cuando el camino se pone propicio, aunque ya antes de llegar a Cidad se ha puesto cuesta arriba. A Edu le he dejado a su ritmo, quería salir andando hasta entrar en calor, y es que viene de andar por el monte más que de "correr", así que esto es una experiencia nueva para el.

Esta primera subida de La Muela la hago a mi ritmo, se puede decir que en solitario, ya que aunque voy viendo corredores, no voy en grupo con ninguno. Al principio es por sendero entre árboles, arbustos y demás vegetación pero, poco a poco según vamos subiendo, la vegetación va dando paso a un paisaje que me recuerda al Gorbea, todo pradera de hierbas varias.

Pedazo paisaje, plena naturaleza
(fot. Rubén Pérez Llarena)
Esta última parte de la subida la hago junto a otros dos corredores que van juntos, yo apegado por atrás :-D Ya llegando a la cima, más rocosa, me voy por mi cuenta, empezando la bajada a buen ritmo. Esta primera subida no me ha sonado del año pasado, aunque también la hicimos, supongo que por otra ruta, aunque con la diferencia de tiempo que nos está haciendo ya parece de por si otra carrera completamente diferente jaja

Y así que llego a la bajada "divertida" justo dando alcance a un grupeto, un tanto estirado, entre los que está la que va segunda clasificada. Empiezo bajando con ellos, pero como me veo con buenas piernas (ya veremos luego jaja) voy adelantando corredores poco a poco entre árboles, raíces, hojas, tierra, hasta coger la cabeza. Y no tiene que quedar mucho para acabar la bajada cuando... unas viejas conocidas me vienen a la altura de la garganta, las náuseas. Como no quiero que me pase como en la Mendi Erronka, me paro a un lado a beber agua y comer algo y ya me tomo la bajada (y principio de la segunda subida) con más calma hasta llegar a Ahedo, donde está el primer avituallamiento, kilómetro 11.

Llegando al primer avitu (cap. video organización)
A Ahedo, con Sergio en la entrada dando ánimos de bienvenida, ya llego con las sensaciones recuperadas, ni rastro de las náuseas, pero por si acaso me tomo un buen par de caldos, que me sientan de perlas en el estómago :-D y algo de fruta y embutido. Ya con las pilas cargadas salgo de nuevo a la aventura con el segundo pico de la jornada entre ceja y ceja.

Esta subida tiene una primera parte bastante tendida, así que la hago a ratos a trote a ratos andando rápido. Tras un kilómetro de precalentamiento hacemos un tramo de bajada que nos dejará en la parte realmente dura de la subida. En esta parte de bajada me da caza un corredor que me echa un "rapapolvo" por ir con las puntas de los bastones para atrás :_) La verdad es que cuando los llevo en mano, si voy con gente, procuro llevarlos con las puntas para adelante, pero si voy solo, que es como pensaba que iba, me es más cómodo llevarlos con las puntas para atrás... Tras la lección de presentación, bajamos juntos ya hablando de otros temas jaja

La subida final. que es más durilla, ya la hacemos más cada uno por nuestra cuenta, aunque vamos a muy poca distancia y de nuevo me junto con Iñaki, que así se llama ese corredor, en la bajada. Este es un tramo bastante largo de más de 5 kilómetros y que va en buena parte junto al río Nela, por el Camino Real de Las Varías. El año pasado, que recuerdos, nos encontramos este tramo lleno de barro y nos empezó a nevar :_) este año sin embargo está todo en su mayor parte seco (y eso que ayer llovió a mares), apenas hay zonas con barro y algún riachuelillo que cruzar, vamos, un agradable paseo entre el bosque burgales que nos deja en el segundo avituallamiento de la jornada, el de Las Varías, que está justo al pie de la gran dificultad de la jornada. Hay que coger fuerzas, así que bien de caldo, sandía, naranja, plátano, coca-cola, gominolas, etc. para el cuerpo, casi que voy a salir rodando jaja

Bien avituallado en Las Varías, ahora toca lo duro
(fot. Laura Lopez)
Esta subida al Cotero son 7 kilómetrazos, así que a tomársela con calma. Aquí de nuevo hacemos cada uno la guerra por nuestra cuenta y, aunque veo a más de un viejo conocido, como a Iñaki o a la chica que sigue segunda en la carrera, vamos haciendo cada uno de nosotros nuestra particular procesión. He de decir que, aunque es un subida larga y, sobre todo al principio, bastante dura, a mi se me hace muy llevable. Este año además puedo ver esos molinos que el año pasado solo alcanzaba a oírlos, y es que no hay molinos solo pegando al comino, ¡hay molinos por todos los lados! La primera parte de la subida, en la que ha habido algún tramo entre árboles duro de narices, ha sido por otro sitio, pero finalmente llegamos al camino de tierra compacta que va junto a una hilera de molinos y donde el año pasado nos cayó una ventisca de nieve de aúpa el Erandio. Hablo mucho del año pasado, pero es que en esta parte la carrera fue toda una aventura :-D

Tras los molinos, ya solo queda la parte final de la subida, que este año podemos ver, y que va por camino pedregoso atravesando un paisaje que también me recuerda al Gorbea. Llego a la cima casi a la vez que Iñaki, con el que me junto tras pararme a sacar una piedrilla de la zapatilla y, ahora si, bajamos juntos hasta el avituallamiento del Petróleo. En este tramo desde la cima hasta el avituallamiento pensaba que nos encontraríamos algún nevero, pero nada, este año a lo sumo hay alguna zona encharcada y con barro.

El avituallamiento me lo tomo con mucha calma. Nos avisan de que ahora hay un repechillo y luego ya es todo bajada hasta el Túnel de la Engaña, donde hay un avituallamiento de los completos. Salgo solo pero en compañía, es decir, salgo con más corredores pero sin ir con ninguno en particular. En el repechillo sin embargo ya empezamos a entablar conversación, referente sobre todo a el uso del sufijo "-illo" para cosas pequeñas, que quizás no lo habían usado bien :-D

Tras el repecho, algo más duro de lo esperado (no es un muro, no os penséis, es bastante llevable), toca la bajada de la jornada, 4 kilómetros de bajada constante y bastante pronunciada. Esta bajada la acabo haciendo con otro corredor, Alain, con el que había coincidido en el repechillo y la hacemos bastante rápido ya que adelantamos a unos cuantos corredores. En esta parte hay un punto de corte para corredores fondones, y es que hay una zona con monolitos de piedra en la que toca pasar entre dos que cuidado como lleves mochila grande o seas más fofisano de la cuenta...

Entre dos piedras feroces, sale Axier
dando voces ;-D (fot. Ignacio Espallargas)
La parte final de la bajada, ya con el Túnel de la Engaña al alcance de la mano, me quedo cortado de Alain detrás de otro corredor. Como ya toca el avituallamiento en nada y no voy sobrado, decido no forzar para intentar adelantarlo y llegar más relajado a la zona de comida.

Este año han preparado este avituallamiento como "punto de vida". Esto quiere decir que podías dejar en la salida una mochila con ropa de repuesto o lo que quisieses y que la podrías recuperar en este punto. Yo, como no daban mal tiempo y no tenía pensado cambiarme, pues no he dejado nada y me centro más en comer, bien de fruta y algo de embutido, frutos secos y gominolas, aunque hay incluso una plancha para comer sandwich calientes. Aquí están Hidal e Igor, que han venido a animar. Como comenté al principio, Hidal tenía muchas ganas de haber corrido este año la Runela de 30 kilómetros, pero una operación de rodilla se interpuso en su camino, pero aún así que ha decidido venir a conocer la carrera desde el lado del espectador, que está muy bien preparada en este sentido con varios puntos que se pueden encadenar fácilmente para ver pasar a los corredores. El año que viene seguro que no se la pierde ;-) Antes de salir, me paro un rato a charlar con ellos, pero ya va tocando ponerse en marcha, así que manos a la obra.

De merendola en el Túnel de
la Engaña (fot. Hidal & Igor)
Esta nueva cima se sube casi por completo entre bosque, así que dentro de lo que cabe es una subida bastante agradable. Al quedarme tanto tiempo en el avituallamiento del Túnel de la Engaña he perdido la referencia de muchos corredores con los que había ido coincidiendo hasta ahora, pero si que distingo a Iñaki a no mucha distancia, con el que me junto de nuevo en la bajada de algo más de 3 kilómetros que nos hará la aproximación al Ventanón, una estructura de piedra con forma de arco visible desde gran parte del recorrido y que este año cruzaremos por debajo, ¡esa es la intención!

Tras la bajada aún quedan un par de kilómetros que, aunque ya de subida, son suave y tendida, de los de trotar agradable. El tema es que nos estamos aproximando horizontalmente al Ventanón, pero verticalmente... yo lo sigo viendo a la misma distancia, miedito me está dando la subida que se avecina. Y en efecto, nada más empezar la subida se confirma que es de las de aúpa. ¿Qué es? ¿Poco más de medio kilómetro? Pues a mi se me hacen eternos. Se nota que han acondicionado el camino con escalones y cortando algún tronco, y es que el camino que no debía existir porque por ahí no van ni los animales jaja Y menos mal que no está embarrado, porque teniendo en cuenta que por ahí han pasado antes los de la carrera de 30 km, ya podría haber sido épico. Finalmente, cruzo el umbral del Ventanón con los brazos en alto y echando el hígado por la boca :-D No he hecho una mala subida, sin parar en todo momento, pero me ha dejado tocado, la fatiga ahora si que la noto, en todo el cuerpo jaja Yo casi que me abría conformado con pasar por al lado de Ventanón como el año pasado y no comerme esta subida en plan kilómetro vertical :-D

La subida la he hecho en solitario, pero con Iñaki a unos pocos metros por detrás, por lo que nos volvemos a juntar en la bajada tendida que toca ahora y que nos va a llevar a un avituallamiento. Mientras hacemos la bajada podemos ver la peña a la que vamos a tener que subir a continuación y que tiene pinta de ser en plan como esta última, corta pero de mucho desnivel. Así que cuando llego al avituallamiento me lo tomo con calma para recuperar el fuelle. Aprovecho a quitarme otra piedrilla de la zapatilla mientras me tomo una coca cola y ale, de nuevo manos a la obra.

Antes de empezar la subida en si hay un terreno llano de aproximación que permite ver gran parte del camino que hace la subida y ahí puedo ver a muchos conocidos, como el propio Iñaki, Alain o a la que iba, y supongo seguirá yendo ya que no he visto más chicas, segunda clasificada. Por cierto, que no había dado casi referencias de tiempo, pero ya llevamos algo más de 7 horas de carrera. Mi objetivo este año es hacer alrededor de 11, y es que este año (el pasado hice menos de 10), a parte de venir peor preparado, la carrera se ha endurecido e incluso alargado un poquito. Por ahora voy en tiempo, de sobra yo creo.

Esta subida de nuevo la hago solo, sin prisa pero sin pausa. A diferencia de la del Ventanón, que iba por sendero de tierra y entre mucho árbol y matorral, esta es por sendero de piedra entre mucho pedrusco. Antes del último repecho hay un descansillo donde coincido con dos montañeros, que no se si serán de la carrera de 30, y que están más a sacar fotos que otra cosa, y es que el paisaje lo merece, impresionantes las vistas que se ven desde aquí. Ya me había avisado uno de los voluntarios del avituallamiento que aquí iba a tener de las mejores vistas de la carrera, y le doy la razón ;-) La subida final a la cima tiene la particularidad de que se hace vía escalera de mano :-D Si, hay una escalera de mano ahí puesta por la organización (buena paliza se habrá metido alguien para subirla ahí jeje) con un voluntario echando una mano que ayuda a salvar un último desnivel que sin esa ayuda estaría complicado.

Típica escalera de monte burgalés
(fot. organización)
Ahora sí, toca bajada gorda, con una primera parte marcada como peligrosa ya que tiene mucha roca y bastante desnivel, aunque haciéndola despacito no tiene la menor dificultad. Por aquí adelanto a Alain, que va hablando por teléfono, pero no veo a nadie más al alcance de mi vista, ni por delante ni por detrás, parece que va a tocar seguir en solitario. Tras esta primera parte de bajada pronunciada toca una zona que recuerdo del año pasado. Es una parte con bajada bastante tendida y que iba en parte junto a un riachuelo entrecruzándose con el camino, tramo que si tienes buenas piernas se puede hacer bastante rápido.

Justo antes de empezar el tramo del riachuelo (este año bastante más seco), me paro a vaciar la vejiga, momento en el que me pasa Alain, que me pregunta a ver que tal voy: "Pues voy bastante decente" le contesto, "Yo algo cascadillo" me dice. Pues nada, es tener esta conversación, tomarme un gel para cargar pilas y, según empiezo a trotar, venirme unas náuseas que uffff Paro un poco a tomar algo de agua y coger aire antes de continuar pero nada, a los 100 metros otra vez, unas náuseas tremendas que me obligan de nuevo a parar y, esta vez si, a vaciar el estómago. Tras dejar mi firma, principalmente de sandía, a un lado del camino, me siento un rato a meditar. Hace no mucho he pasado por un cruce donde había unos voluntarios indicando el camino, ¿vuelvo para atrás y me retiro? O, sabiendo que ahora el camino es favorable, ¿continuo hasta el siguiente avituallamiento y luego ya se verá? Tras estar unos minutillos pensando, tiempo en el que por cierto no me crucé con otros corredores, decido continuar poco a poco. La vomitona me ha dejado baldado, pero al menos se ha llevado con ella las náuseas, así que empiezo andando para seguir trotando según voy recuperando fuerzas.

En estas que voy trotando a mi ritmillo cuando me encuentro a Alain andando. Jodo, ¿cómo tú por aquí? Porque entre lo que he parado y el tramo andando, Alain debería sacarme ya un buen trecho. Me comenta que el también anda jodidillo de la tripa y ha tenido que hacer parada técnica. Pues si que andamos bien los dos jaja En ese plan hacemos equipo y vamos trotando los dos juntos, cogiendo velocidad poco a poco y llegando incluso a dar caza a otro corredor, que supongo va más jodido que nosotros :-P Ya con Puentedey en la cabeza, antes hay una pequeña tachuelita en el perfil, ¡a ver qué nos encontramos!

En la reunión informativa nos contaron que ese repecho lo tenían que meter, que merecía la pena, aunque alguno luego se "cagase" en ellos. Y en efecto, nos acordamos de ellos mientras subíamos el repechín, porque aunque corto las rampas eran oeoeoe por sendero de matorral y piedra, hasta llegar, en plan Indiana Jones saliendo de la selva, a una pedazo de cascada que, en efecto, merece la pena ver (aunque si la veo otro día tampoco pasa nada jaja). Es una cascada de esas anchas en plan cortina, que aunque no baja con mucho agua (habría que verla a principios de primavera), impresiona verla ya que pasamos casi por debajo.

Tras este momento mágico :-D toca volver a la realidad rumbo a Puentedey, que ya está a la vuelta de la esquina y donde hay un avituallamiento de los buenos que yo espero como agua de mayo. Hasta casi Puentedey es todo bajada, que sigo haciendo a trote con Alain. En un cruce hay unos aficionados que nos ofrecen algo de agua fresca, o al menos más que la de nuestros botellines :-P que aceptamos agradecidos ya que el sol está pegando con ganas, y de ahí ya ni un kilómetro hasta Puentedey, pueblo muy chulo por cierto y que nos toca recorrer entero para llegar hasta el avituallamiento, incluyendo el paso por un túnel natural hecho por el río Nela.

En la terracica. Un café con leche y
hielos por favor :-D (fot. Hidal & Igor)
Al avituallamiento de Puentedey llego en solitario ya que Alain se ha encontrado con unos familiares y yo me he adelantado ya con la sandía en mente. Según llego veo que están Hidal e Igor animando :-) ya ni me esperaba verlos, pensaba que se habrían ido para Pedrosa cansados de esperar jeje Este avituallamiento me lo tomo con mucha calma. Tras el mal trago pasado, aprovecho que no hay más corredores para aceptar una silla que me ofrecen y ponerme junto a la barra a comer y beber bien de cosas :-D En todo este rato, Alain ha llegado, se ha avituado y me ha comentado que va tirando hacia la siguiente subida que empieza nada más salir del avituallamiento. Poco después me despido de Hidal, Igor y los voluntarios y pongo yo también rumbo a la siguiente subida. La idea de abandonar está ya totalmente olvidada, aunque sea a rastras, el objetivo es llegar a Pedrosa.

Esta subida son casi 4 kilómetros que me hago prácticamente andando al completo y con Alain a unos 100 metros por delante mío jeje Al final hemos ido cada uno a nuestro ritmo, aunque ha sido casi el mismo :-D Luego ya en la bajada hacemos de nuevo reagrupamiento. Esta bajada es también bastante larga, de unos 5'5 kilómetros, y tendida, lo que nos permite hacerla a trote bastante rápido. Llegamos a Villaves con unas 10h30' de carrera en las piernas y con buenas sensaciones. Hidal e Igor están también allí animando y se sorprenden de nuestro cambio. Bueno, como muchas veces digo, en estas carreras da tiempo a morir y resucitar varias veces, y además llegamos en una cuesta abajo jaja Lo de hacer alrededor de 11 horas está complicado, pero bueno, bajando de 12 es estar alrededor de 11, ¿no? Ese es el objetivo ahora :-D

¡¡Cuidado, que vamos sin frenos!!!
(fot. Hidal & Igor)
Esta vez Alain y yo salimos juntos del avituallamiento para, como en el de Puentedey, empezar a subir, aunque esta vez toca un repecho más corto, repecho que es el anticipo a la subida final. Tras este repecho nos juntamos con otro corredor que ya nos hemos cruzado varias veces en esta segunda parte de la carrera, el único jaja Nos comenta que tiene el tobillo un poco tocado y va un poco a tirones, porque hay tramos que se nos queda descolgado para luego volver a alcanzarnos y así todo el rato.

Y ya prácticamente acabando la bajada de este repecho, llegando a un cruce de carretera a la altura de Quintanabaldo, kilómetro 67'5 (por mi reloj, por lo que en realidad es algo menos... que raro (irónico) que el GARMIN FENIX 2 no me coja bien las distancias...), nos encontramos un escalón que hay que bajar dando un salto intermedio en una roca y... ¡¡ZASCA!! Torcedura de tobillo al canto, lo que me faltaba :_( He oído el típico sonido que indica que algo no muy bueno ha pasado en el tobillo y me ha salido un grito de tarzán involuntariamente al instante que hace que mis dos compañeros de carrera se giren al instante a ver que me ha pasado. Bueno, mantengamos la calma. Tras el primer susto de la torcedura, parece que, aunque con molestias, puedo apoyar el pie y mientras no haya que hacer giros bruscos, puedo hasta trotar. Aunque se me ha vuelto a pasar por la cabeza abandonar, tras estas primeras comprobaciones y teniendo en cuenta que estoy casi en medio del avituallamiento y la meta, decido continuar. Solo he abandonado una carrera en mi vida, mi primer intento de la Ehunmillak, y no quiero aumentar esta estadística, así que ale, adelante antes de que se me enfríe el tobillo y me arrepienta.

Recién crujido el tobillo
(fot. organización)
La última subida, aunque no muy larga, es bastante dura, con algún tramo pedregoso que nos toca subir casi a cuatro patas. La hacemos casi al completo los tres juntos, sin prisa pero sin pausa hasta casi el final, cuando el corredor que venía con nostros decide tomarse un respiro en uno de esos repechos duros de narices. Nosotros seguimos para adelante, pensando que ya nos alcanzará más adelante, como otras tantas veces (aunque al final no lo vimos hasta meta...),  y comenzamos la bajada a trote suave. Vamos 11h20' y quedan unos 4 kilómetros de bajada hasta meta, el objetivo de bajar de 12 horas está por tanto al alcance de la mano.

En la subida el tobillo apenas me ha dado unas molestias, vamos a ver ahora la bajada... ya que bajar suele forzar más los tobillos. Con las 12 horas en mente, Alain y yo intentamos trotar en cada tramo favorable que nos encontramos, el tobillo responde adecuadamente, así que ale, a darle candela en la medida de lo posible. La última parte ya me suena del año pasado, sobre todo una recta que hay paralela a Pedrosa que parece que nos aleja del pueblo cuando ya casi habíamos llegado jaja Acabamos cruzando el arco de meta en 11h49', felicitándonos por la, nunca mejor dicho, sufrida carrera :-D Alain, si me lees, un placer haber hecho parte de la carrera contigo y a ver si nos vemos en alguna otra, ya que coincidencias de la vida, da la casualidad que nos estrenamos en los ultras de montaña en la misma carrera, los Montes de Vitoria de hace 4 años, carrera que tengo dentro de 1 mes y que tendré que consultar a mi tobillo por si tiene algo que objetar...

¡¡¡Y llegamos!!! (fot. Hidal & Igor)
En la meta están de nuevo Hidal e Igor animando, a los que comento mi nueva penuria del tobillo. Ellos por su parte me comentan que les ha gustado mucho el ambiente de las carreras de montaña, así que seguro a no mucho tardar les veré participando en alguna :-) Tras recoger el obsequio de finisher y algo para beber, me voy a la consigna a por la mochila, cruzándome por el camino con Roberto, que me pregunta a ver que tal. Pues muy bien, ¡¡aunque el recorrido lo habéis endurecido de cojones!! Sobre el tobillo, me dice que me pase por el puesto de la cruz roja que hay junto a la meta, así que eso hago, pero después de pegarme una ducha.

Ya en la ducha, me acojono un poco al verme el tobillo. Está hinchado de narices. Así que ducha rápida y, ahora que está frío con más cojera, voy hacia el puesto de la cruz roja, donde me confirman que tengo un esguince, dándome un antiinflamatorio, poniéndome un vendaje y recomendándome ir a urgencias por si hay algo roto :-( Mientras hago todo esto, llega Edu en 12h30'. En los controles finales, como pasaba tanto rato jeje aprovechaba a informarme de que Edu seguía en carrera, y aquí está, cansado pero contento. Este es otro de los que, corriendo o a rastras, pero acaba las carreras, y así ha sido. Ha tenido además un estreno de los buenos en esto de las carreras de monte, yo le había comentado que era bastante corrible y asequible para empezar y ¡toma!, para que vuelvas jaja Y en efecto es lo que tiene ya en mente, volver el año que viene jaja Somos masocas los corredores de montaña :-D

Mi tobillo no suele tener este tamaño
Y nada, como este año no tenemos cogido alojamiento para la noche del sábado al domingo y ya se ha hecho la entrega de premios, toca partir para Gasteiz, que además vamos a hacer de guía para Depa, el speaker, y Dakota, que van juntos hacia Kampezu y les pilla Vitoria de camino. Pues a ver si no los perdemos, porque según hicimos la ida... :-D

¡¡Hasta el año que viene!!

Resultados (sobre 71 km):
1º Jordi Aubeso Martínez: 7:38:08 (6:27/km)
2º Eneko Garde Ruiz de las Heras: 7:45:39 (6:33/km)
3º Carmelo Revilla Fernández: 7:47:41 (6:35/km)
1ª Sonia Regueiro Rodríguez: 10:19:20 (8:43/km)
2ª Myrvete Zekaj Duli: 11:08:52 (9:25/km)
3ª Asun García Serrano: 12:19:37 (10:25/km)

Resultados personales:
- Tiempo oficial: 11:48:58 (9:59/km)
- Diferencia primero: 4h10'50"
- Posición general: 52/68 (14 ret.)

Clasificación

Veamos las conclusiones de esta nueva edición de la Runela. Este nuevo recorrido no ha defraudado. Tengo que decir que es de las mejores carreras, si no la mejor, en cuanto a parajes que recorre se refiere. Y es que la variedad de paisajes y monumentos naturales que ves a lo largo de la carrera, sobre todo con este nuevo recorrido, es impresionante. Ya solo por eso merece la pena hacerla, aunque también es verdad que todo eso ha sido a cambio de endurecerla considerablemente. Lo de carrera corrible para hacer de pretemporada... mmm... casi mejor venir ya con un entreno serio si no queréis que os pasen cosas como las que cuento en esta crónica jajaja

Sobre el tema de organización y voluntarios, ¡chapó! Todo muy correcto y nada que objetar. Animo a todo el mundo que lea esto, si no lo ha hecho ya, a venir a hacer esta carrera y conocer una zona con unos parajes naturales y una historia de envidia.

P.D.: no tuve nada roto en el tobillo, esguince fuerte, por lo que tres semanas de reposo y pista.

+ Web de la prueba
+ Video oficial post-RunelaTrail 2017
+ Fotos organización (La Muela - Ventanón)
+ Fotos Rubén Pérez Llarena
+ Fotos Laura Lopez
+ Fotos Ignacio Espallargas
+ Fotos Diego de la Iglesia
+ Fotos Pitxi de Pedrosa



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